Cinco pinturas ecológicas caseras
El hombre ha pintado desde tiempos inmemoriales, sin embargo poco tienen que ver las pinturas que utilizaban nuestros antepasados en las cavernas con las pinturas y barnices sintéticos que se que se utilizan actualmente. Basta con leer las etiquetas para comprobar la cantidad de agentes tóxicos que contienen, derivados de la industria petroquímica que pueden afectar a nuestra salud (piel, vías respiratorias y ojos).
Este tipo de pinturas resultan igual de perjudiciales para el medio ambiente debido a la cantidad de metales pesados (plomo, cadmio, mercurio, etc.) y compuestos orgánicos volátiles (xileno, tolueno, acetonas, fenoles…) que contienen y que perduran durante semanas y meses después de su aplicación. Además las pinturas y barnices sintéticos arden con facilidad, desprendiendo gases tóxicos que pueden resultar mortales.
Por todas estas razones cada vez hay más gente que prefiere las eco-pinturas o pinturas ecológicas frente a las pinturas y barnices sintéticos. Para que una pintura pueda ser considerada como ecológica sus componentes han de ser de origen natural (minerales y vegetales), de fuentes renovables y bioderadables. Para ello se utilizan minerales como el óxido de hierro o talco, así como aceites, resinas y tintas que provienen de raíces, hojas, cortezas y fibras de diversas plantas. Como disolvente se suele utilizar agua.
Por poco dinero y unos cuantos ingredientes podemos elaborar nuestras propias pinturas ecológicas caseras ¿se anima?
1. Pintura al aceite
Para este tipo de pintura necesitará aceite como aglutinante y pigmentos minerales para darle color. El tipo de aceite recomendado es el aceite de lino o linaza y la elaboración es muy sencilla ya que únicamente se tiene que mezclar el aceite con el color hasta su total disolución. Este tipo de pintura se suele utilizar en maderas sin tratar y se puede dar un acabado final con ceras para proteger el resultado obtenido.
2. Pintura de leche
La pintura de leche utiliza la caseína de la leche como aglutinante. Para obtener la caseína de la leche necesitaremos un litro de leche, se pone al fuego en un recipiente y se aparta justo antes de que comience a hervir. Fuera del fuego se le añaden 50 cc de vinagre blanco, removiendo poco a poco, seguidamente separaremos con un colador o filtro el suero de la leche del cuajo (parte grumosa), que es lo que utilizaremos para la elaboración de la pintura. Como pigmento base utilizaremos unos 50 grs de cal, tiza o polvo de mármol, el cual disolveremos con un poco de agua antes de agregarlo al cuajo de la leche. Una vez que hayamos obtenido una mezcla homogénea del cuajo y el pigmento añadiremos el agua que sea necesaria para obtener la consistencia adecuada para pintar. La pintura de leche tiene un acabado opaco y su color se rebaja una vez seco, por lo que hay que dar varias manos para obtener el color deseado. Es adecuada para superficies absorbentes como yeso, cemento o madera natural, sin embargo no se adhiere sobre superficies metálicas, plásticas, con pinturas de acabado brillante o esmaltes sintéticos. Podemos darle un acabado con cera incolora para impermeabilizar y que dure más la pintura.
3. Pintura de cal
La pintura de cal es económica, desinfectante y permite que las paredes respiren. Para su preparación necesitaremos de 2 a 4 kilos de cal de construcción o cal hidratada, 1 kilo de sal y 250 cc de cola vinílica (se puede sustituir por 250 gramos de leche en polvo y agua). Se mezclan todos los ingredientes con el pigmento y ya tendremos nuestra pintura de cal lista para usar. La cantidad de cal que utilicemos dependerá de la consistencia que queramos darle a la pintura, cuanto más cal tenga, más espesa será. También se debe tener en cuenta que hay que remover la mezcla con bastante frecuencia ya que la cal tiende a irse al fondo del recipiente. Este tipo de pintura suele utilizarse para pintar exteriores o interiores rústicos y generalmente se colorea con óxidos.
4. Pintura de almidón
El almidón se puede utilizar como aglutinante en la pintura gracias a su poder ligante y espesante. Para preparar la pintura de almidón necesitaremos 150 grs de papas o arroz, agua, yeso y pigmento. En primer lugar coceremos las papas o el arroz y haremos un puré, seguidamente le añadiremos unos 400 ml de agua hirviendo, mezclamos todo y lo filtramos con un trapo fino. Por otra parte diluimos el yeso y el pigmento con un poco de agua fría y lo unimos a la mezcla anterior. Esta pintura proporciona un acabado aterciopelado y es ideal para muros de interior, maderas y cartón. Si queremos proporcionarle un acabado más brillante e impermeabilizarla, podemos añadirle una cucharada de aceite de lino.
5. Pintura pizarra o chalk paint
Para hacer chalk paint casera tomé como base la receta de la pintura plástica casera, a saber:
- 100 ml de cola blanca de carpintero (aglutinante)
- 2 cucharadas soperas de yeso (sulfato cálcico)
- 1 cucharada sopera de agua templada (base)
- Pigmento (pintura acrílica, una bolita del tamaño de un garbanzo). También se puede utilizar sombra de ojos en polvo o pigmentos para óleo y pintura.
Con estos materiales se obtendrá una chalk paint muy económica. También hay que tener en cuenta que es un tipo de pintura que rinde mucho. La elaboración de la chalk paint casera es la siguiente:
- En un vaso de plástico o tarro de cristal se mezclan las dos cucharadas de escayola con una de agua templada hasta que la escayola se disuelva totalmente.
- Se une a esta mezcla los 100 ml de cola de carpintero.
- Cuando hayamos conseguido una mezcla homogénea, añadimos el pigmento. Lo añado al final porque así podemos rectificar mejor el tono que queremos darle. Para el pigmento mezclé una bolita del tamaño de un garbanzo de pintura acrílica azul y otra de color de rojo, aunque en este caso la cantidad final dependerá de la mezcla de color que queramos conseguir. Como pigmento se puede utilizar también sombra de ojos, pero ha de ser bastante cantidad para que se note el color. Podemos obtener colores muy bonitos y personales probando diferentes mezclas de pigmentos e incluso probando con colorantes naturales.
La aplicación
En primer lugar debemos preparar la superficie, aunque en un principio no es necesario un lijado previo para aplicar la pintura chalk paint, yo preferí hacerlo porque la tabla en la que iba a pintar contaba con unas letras impresas e intenté rebajarlas lo que pude.
Una vez lijada la superficie aplicamos la primera mano.
El tiempo de secado es de aproximadamente una hora, e incluso puede ser menos. Hay que tener en cuenta que una vez se seca la pintura se rebaja bastante el color ya que la cola de carpintero es incolora cuando se ha secado, por ello después de la primera mano puede pasar que la madera apenas parezca teñida, por eso es necesario darle tantas manos como sean necesarias para conseguir el color final deseado. También es conveniente lijar la superficie con un taco de lija de poro fino antes de dar una nueva capa de pintura, ya que así sacamos vetas y texturas de la pintura que realzan el resultado final. Para un acabado más brillante se pueden dar varias capas de cera natural pero perderá su efecto pizarra (la tiza resbalará sobre la superficie), aunque es ideal si queremos pintar un mueble con chalk paint casera, ya que protegerá el acabado final y le dará un brillo muy bonito.